Ni las
formas, ni el
contenido, ni las
reacciones al debate entre Zapatero y
Rajoy me han convencido. Está bien para ser el primer debate entre los dos principales líderes políticos de España en muchos años, pero un debate completamente pactado en el que
se echaba de menos la presencia de periodistas que pudieran sacar los colores a los candidatos. En lugar
dea un debate a lo que asistimos fue a un par de
mítines en los que
ZP y Rajoy se tiraban los cacharros a la cabeza.
Tal vez
deberían tomar como ejemplo los debates presidenciales que se llevan a cabo en Estados Unidos, como el que mantuvieron la
Sra.
Clinton y
Obama (
que para mí todavía no se ha ganado el título de Sr.). En este debate los candidatos expusieron sus programas electorales, sus ideas y a la vez se vieron sometidos a las preguntas de dos periodistas, preguntas que no se esperaban, puesto que son las respuestas que no llevan preparadas de casa las que nos van a dar una idea de como de preparado está uno u otro candidato para actuar como presidente de una nación.
Ni Zapatero, ni
Rajoy me convencieron, y muchos menos demostraron
estar capacitados para gobernar, habrá que elegir dentro de lo malo, lo menos malo. Uno estuvo preocupado de
anclarse en el pasado
para volver a raspar los votos del 14M y el otro
se olvidó de que estaba en un debate electoral y no en un debate del estado de la nación para analizar los años de gobierno del
PSOE. Ambos pasaron de hablar de propuestas, de futuro, de desarrollar sus programas. No dieron soluciones a corto ni a largo plazo a la etapa de recesión económica que vivimos, diga lo que diga el Señor
Solbes.
Pero
los medios de comunicación tampoco me han convencido y me he sentido engañado y frustrado al ver los titulares y los comentarios que algunos (la mayoría) de medios hacían tras el "debate".
¿Realmente ganó Zapatero?¿Realmente perdió Rajoy?, pero, ¿fue un debate?. Faltó dinámica y diálogo. En definitiva, el mitin o debate, como prefieras llamarlo, sólo sirvió para convencer a los del
PP que
Rajoy había ganado y a los del
PSOE que Zapatero había hecho lo mismo.
El primer debate me lo comí, pero
con el segundo no me engañan, si quiero ver
mítines iré a ver uno en directo.
Una pena que esta buena iniciativa se haya echado a perder. De todos modos si alguien le va a conceder una segunda oportunidad, puesto que no creo que se repitan los altos índices de audiencia del primer debate, pueden verlo a través de
internet en
LaOpinióndeGranada.es